Una ciudadana argentina falleció este miércoles en el choque de tren de Toledo, España, y otro connacional permanece desaparecido. La noticia fue confirmada a LA NACION por fuentes cercanas a la investigación. Se trata de Martina Conte Grand, de 32 años y oriunda de San Juan.
En tanto, Agustín Randazzo, de 51 años, permanecía desaparecido y era intensamente buscado por las autoridades.
La tragedia que conmocionó a España dejó un saldo de al menos 68 muertos y más de 80 heridos. Desde la Cancillería argentina confirmaron que había argentinos heridos en el incidente.
"La Cancillería argentina informa que, de acuerdo con la información disponible hasta el momento, se ha confirmado el fallecimiento de un ciudadano argentino en el accidente ferroviario ocurrido en España. Asimismo, otro ciudadano argentino continúa con paradero desconocido y otros connacionales resultaron heridos", compartieron en un comunicado en la red social X.
Tragedia en Toledo - Créditos: @HANDOUT
Y sumó: "La Embajada argentina en Madrid y los consulados argentinos en España mantienen contacto permanente con los familiares de los afectados y continúan brindando la asistencia consular necesaria, con la debida reserva y confidencialidad".
Conte Grand era podóloga y se encontraba de viaje por España junto a su hermano Zacarías. Ambos se habían recibido de la misma carrera en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y tenían un consultorio en San Juan.
Randazzo se trasladaba por trabajo desde Madrid a Sevilla en el vagón número ocho de la formación de AVE. Su primo Rafael confirmó en diálogo con LA NACION que la familia no tiene diálogo con él desde el accidente. Contó, además, que el hermano de Agustín se encuentra radicado en España y que realizó la denuncia.
El incidente ocurrió cuando un tren de alta velocidad colisionó con uno que se encontraba frenado - Créditos: @JAVIER SORIANO
La pareja de Randazzo, Sergi Horan, confirmó a través de las redes sociales que la única información obtenida fue que asistido en atención primaria por la zona y registrado en la base de datos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, pero que tras ello se desconoce a dónde fue derivado.
Lo describió en una publicación como "tatuado y con barba". "Iría con camisa y jersey. Rapado, de 1,70 metros, más o menos", contó. Además, señaló que se halla en camino a hospitales de Toledo con el objetivo de poder encontrarlo.
Un tren de alta velocidad colisionó con otro a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. Se produjo nueve meses después de la colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, que dejó 46 fallecidos en enero.
El siniestro se produjo sobre las 8 (hora local) cuando el tren AVE de Renfe, que había salido de Madrid rumbo a Sevilla menos de una hora antes, colisionó con un tren Iryo que realizaba el mismo trayecto, y que había partido seis minutos antes de la capital, explicó el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Los primeros indicios indicaron que se produjo una "avería informática" en un tramo de unos 69 kilómetros cerca de las 8.30, lo que obligó a la detención de unos seis trenes, incluyendo los dos accidentados. Sin embargo, el tren de Renfe reanudó la marcha aproximadamente a las 8.36 y recorrió unos 25 kilómetros antes de impactar con la parte trasera del Iryo, que seguía detenido.
"Es el centro de control, a través de sus operarios, el que toma la decisión de reanudar la marcha, en unas circunstancias, desde nuestro punto de vista, inexplicables", consideró Puente, calificando de "errónea" esta orden.